LA FUERZA DEL DESTINO EN NUESTRAS VIDAS.

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Como ya se indico, nuestra permanencia sobre la tierra, el tipo de trabajo que desempeñamos y el grado de éxito o fracaso en nuestras vidas esta en función de lo que escogimos como nuestro propio destino. Por ejemplo, nos daremos cuenta en Iworibogbe, que si una persona escoge venir al mundo por un lapso corto, no hay nada que se pueda hacer para prolongar la vida de esa persona, excepto en casos que su guía divino cambie el destino de la persona. Esta clase de gente se les llama Imere en Yoruba y Igbakhuan en Bini, vienen al mundo por pocas horas, días, semanas, meses o años y mueren cuando ellos escogieron. Solamente Orunmila quién descubrió el secreto de

cómo prolongarles la vida a esas personas, lo puede hacer, y siempre y cuando los padres se hayan dado cuenta, de antemano, por adivinación que el hijo que viene es un Imere.

Por ejemplo, una persona viene del cielo con la determinación de convertirse en agricultor sobre la tierra, depende del tipo de autorización que obtuvo de los poderes o fuerzas celestiales que puede ser agricultor tan pronto crece y tener mucho éxito o si no obtuvo la autorización de los poderes celestiales, puede tener otra profesión totalmente diferente y nunca obtener la vocación escogida.

Un punto que hay que mantener en mente, es que nadie nunca recuerda sus peticiones en el cielo para su vida sobre la tierra. Esu usa ese período de espera en Erebus y el proceso de la infancia para borrar todas la memorias de lo que fuimos en el cielo y lo que planeamos hacer en la tierra. Nunca nadie deja el cielo con malos deseos para uno mismo a excepción de los Imere. Todos desean tener éxito en lo que van a hacer pero su éxito depende grandemente en la autorización que obtuvo de las divinidades mayores antes de dejar el cielo.

Algunas personas salen del cielo sin obtener ninguna autorización de nadie, estas son las que van por el mundo deseando tener una vida estable, tranquila e invariablemente este tipo de vida los elude ya que no se programaron para ella. Este es el tipo de persona que culpan a Dios, a su ángel de la guarda, a sus propias cabezas o a otros seres humanos por sus problemas y fracasos. Pero los únicos culpables son ellos, es como salir a trabajar al campo sin machete sin comida y sin agua.

Al llegar al mundo, algunas personas son afortunadas de tener buenos padres que van a adivinación de un tipo o de otro y si los padres pueden descubrir a tiempo que clase de persona es, lo pueden preparar y guiar en el camino correcto de su destino.

Un aspecto muy importante en el destino de la persona es saber que divinidad domina su vida, como se dijo anteriormente el hombre vino a este mundo bajo el liderzago de una divinidad u otra, la persona que vino bajo el mando de Orunmila será prospero sirviéndolo a el en el mundo. Lo mismo se aplica para otras divinidades, como Ogun, Olokun, Oya, Osun, etc. La tragedia de la existencia humana es cuando el seguidor de una divinidad , ve a otros de otras divinidades, felices y realizados en su propia secta y cree que si abandona a su divinidad y atiende a la otra estará igual que ellos. Están son las personas que emprenden una búsqueda que nunca acaba, de estabilidad.

El consejo para dichas personas es que vayan a cualquier tipo de adivinación que ellas utilicen para descubrir quien es la divinidad que los rige, tan pronto sepan su fundamento gran parte de sus problemas serán resueltos.

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